Anecdotario. Blog divertido y desenfadado de Curro Gutiérrez Vargas basado en anécdotas reales.
bienvenidos
Bienvenidos aquellos que saben valorar una sonrisa. Bienvenido los que saben sobrellevar con humor los problemas. Los que saludan por la calle. Los que saben disfrutar de un rato de charla.
Bienvenido los que saben dialogar y respetar al contrario. Bienvenidos los que defienden sus pensamiento, sus deseos y sus locuras siendo tolerantes.
Bienvenidos los que saben reirse de si mismo y los que saben encontrar algo positivo en un mal momento. Los que disfrutan del mar y de la cervecita, de la compañía de los amigos y de la libertad de ser cada uno diferente pero iguales.
Bienvenido al fín, todo aquel que sepa aprovechar el don de la vida.
Bienvenido los que saben dialogar y respetar al contrario. Bienvenidos los que defienden sus pensamiento, sus deseos y sus locuras siendo tolerantes.
Bienvenidos los que saben reirse de si mismo y los que saben encontrar algo positivo en un mal momento. Los que disfrutan del mar y de la cervecita, de la compañía de los amigos y de la libertad de ser cada uno diferente pero iguales.
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martes, 22 de marzo de 2016
martes, 9 de febrero de 2016
domingo, 12 de octubre de 2014
El mollete
Tras una tormentosa noche de agua y truenos sobre Sevilla y
al estar esta mañana el aire tan limpio y el sol reflejado en los charcos,
decidí ir a desayunar a algún bar. Por culpa de la crisis, hace ya varias semanas
que no lo he podido hacer. ¡Hay que ir
ahorrando ¡ ¡Que después nos dicen que vivimos por encima de nuestras
posibilidades ¡
Cerca de mi casa de Sevilla cuento con bastantes bares, pero
son tres de ellos lo que suelo escoger
para tomar el primer alimento del día.
Esta vez me decidí por el que se encuentra enfrente del antiguo ambulatorio de
María Auxiliadora.
Ya cuando llegué un solitario camarero se desgañitaba
contando a unos de sus clientes, con el cual debía tener bastante confianza, su
azarosa vida sexual , cosa que a los demás clientes nos importaba un pimiento pero que nos tuvimos que enterar sin remedio
de lo que gritaba el chaval.
Tras dejar su efusiva información se dirigió a mí
solicitándome que le informara que deseaba tomar. Le indique que un café descafeinado
y un mollete con mantequilla. ¿De máquina o de sobre?. Me interrogó. ¡De
máquina, de máquina y el mollete tostaito, por favor!. Así le respondí.
Tras situarme en una
de las mesas y sentado justamente frente a la enorme cristalera del local para
vislumbrar que veía en la avenida ví que en ese preciso momento un coche de la policía
municipal se cruzó en esta y corto la calle hacía una dirección.
Mientras miraba este suceso me vi sorprendido de un conocido
ruido que provenía de la cocina del bar, aquel que te señala que se ha quemado
el pan en el tostador y se produce al intentar quitarle a este la zona dañada
con un cuchillo.
Tras esto el activo camarero volvió a la barra , justamente
delante de una enorme estampa del Cristo de lo gitano, tras mirar hacia la calle
y ver lo que había ocurrido, comenzó a dialogar con su conocido cliente de esta
manera:
-Otra vez nos van corta la calle. ¿Será posible?. Cuando no
es un marathón, es una carrera ciclista y si no una manifestación contra el
racismo. Todo el domingo nos fastidian igual.
Curiosa lista de elencos que
interrumpen la anodina vida de esa avenida un domingo. Perfectamente
enumerados pero con escaso rigor. Se le olvidó nombrar la mayor de las
acciones, de las causas porque en Sevilla se cortan las calles continuamente.
¡Las procesiones!. Si, porque para el que no sepa aparte en la semana santa, y
que conste que a mi me gustan, donde las
procesiones pueden ocupar 14 horas de la 24 de un día, el resto del año en Sevilla hay procesiones casi todos los
fines de semana del año que cortan
continuamente la circulación del trafico, impiden ir a los cuidados a sus casas
o trabajo y dejan el asfalto cubiertos de pétalos de flores o de cera.
Tras este poco riguroso comentario del camarero se acercó a
mí para servirme el ansiado mollete y no se porque salí de allí un poquillo
chamuscado.
miércoles, 10 de marzo de 2010
el sentido lúdico de la semana santa
Ya se acerca la semana santa. Y aunque para unos es tiempo de tristezas, para mí, hablando claramente, siempre ha sido una fiesta divertida. Descubro calles nuevas, me reencuentro con los amigos y veo arte, mucho arte. Me gustan y me divierten las procesiones. Y no solo es eso si no también descubro como nos portamos los seres humanos cuando nos reunimos en cantidades nos usuales. En fin, que observo como actua una bulla, que es como se dice por aquí.
A razón de esto , recuerdo cuando hace ya bastante años, fui a ver en la Madrugada sevillana la salida del Cristo de los Gitanos. Aun se producía esta desde la antigua iglesia de San Román. Pues bien, estimado lector, serían sobre las dos y media de la mañana. Noche primaveral y la placita de San Román repleta de unas dos o tres mil personas esperando que saliera el Cristo. Como decimos por aquí había “una jarta de bulla”.
Pues a todo esto una pandilla de chavales se intenta introducir, más bien colar, en la bulla para ver bien la procesión. Pero como había tanta gente, y estábamos todos tan pegaitos, los unos con los otros. Algunos miembros de esta pandilla se despistan, y pierden el contacto con los demás.
Viendo que no se reencontraban. No se le ocurrió que la mejor manera de dar con sus amigos a uno de estos chavales, era montar a otro sobre su hombro y que este desde la altura fuera llamando a viva voz a los otros miembros.
Y así estaba la cosa sobre las tres de la mañana. Una placita abarrotada de gente, y un chaval montando a otro sobre sus hombros y vociferando el nombre de otro amigo.
El chaval que estaba en lo alto del otro comenzó a gritar de esta manera: “Juan. ¿Dónde estas Juan ¿”.
A partir de este momento ,y sin previo ensayo, la mayoría de las personas que estaban en la plaza comenzaron a contestar: “Esto aquí”. Mientras levantaban sus manos.
El chaval, mosqueado gritaba : “Callaros”.
Y toda la plaza, muerta de risa, volvía contestar: “No”. Así estuvo el chaval varios minutos . El gritando y toda la plaza contestándole. Hasta que aburrido y avergonzado desistió en su intento.
Y la bulla, esa bulla semanasantera y cachonda, muerta de risa. Digna de incluirla en la vida de Brian. ¡Para que luego digan que la semana santa es un tostón!.
Completando esta historia, aquí os dejo unos enlaces de video, para demostraros lo divertida y genial que puede ser esta fiesta.
Por ejemplo la de los nazarenos bailarines, o la de la corrida de San Juan, o el susto que da un Cristo. ¡Venga a disfrutar!
Etiquetas:
cofradia,
procesion,
semana santa
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